¿Cómo sé qué medida de asas necesita mi reloj?
La medida de asas es la distancia entre los dos puntos donde entra el pasador, y aparece en la ficha técnica de cada pieza. En el catálogo hay relojes con asas de 20 mm, como el de cuerda manual con caja de acero pulido de 38 mm. Si vas a cambiar la correa, mide esa distancia con un calibre o una regla fina antes de pedir: una correa de 22 mm no entra en una caja de 20 mm sin forzar el pasador y el cuero.
¿Qué diferencia hay entre un movimiento mecánico y uno de cuarzo?
El mecánico funciona con un sistema de resortes y engranajes: el de cuerda manual se da vuelta cada mañana y el segundero se desliza sin saltos. El de cuarzo usa una pila y avanza a pequeños pasos, con una precisión más estable en el día a día. Ninguno es mejor en abstracto; depende de si buscas la lectura clásica y el gesto de dar cuerda, o una pieza que solo necesites ajustar de vez en cuando.
¿Cada cuánto conviene revisar la marcha de un reloj?
La ficha técnica de cada pieza indica su frecuencia de servicio, y ahí está la referencia que conviene seguir. Un reloj mecánico que se usa a diario acumula desgaste en el aceite de los ejes, y una revisión de marcha permite detectar si adelanta o atrasa más de lo esperado. Si notas variaciones raras, cambios en el sonido al dar cuerda o el segundero se detiene antes de tiempo, es momento de revisarlo.
¿Cómo cuido una correa de cuero curtido vegetal?
El cuero curtido vegetal empieza firme y va tomando la forma de la muñeca con el uso, dejando un tono más profundo en las zonas de mayor roce. Para que envejezca bien, límpiala con un paño seco y evita la exposición prolongada al agua, al sudor acumulado y al sol directo. La costura a mano con hilo encerado refuerza los extremos, pero conviene no forzar el cuero al cambiar la correa con frecuencia.
¿Qué cristal protege mejor la esfera?
El cristal mineral abovedado aporta un reflejo cálido típico de la relojería clásica, aunque no ofrece la misma resistencia a rayaduras que un zafiro. Si vas a usar el reloj a diario y te molesta encontrar micro-rayas con el tiempo, un zafiro te dará más tranquilidad. Si valoras el brillo suave y el perfil abombado de las cajas antiguas, el mineral encaja mejor con esa lectura. La ficha técnica de cada pieza indica qué cristal lleva.
¿Sirve un estuche de almacenamiento para rotar la colección a diario?
Sí, sobre todo si alternas piezas de distinto tamaño. El estuche de seis relojes con almohadillas removibles permite adaptar cada compartimento a cajas de 36 mm o de 42 mm, y la tapa transparente deja ver la colección sin abrir. Tener las piezas separadas evita que las correas de cuero se marquen entre sí. No sustituye a una caja fuerte ni a un estuche de viaje acolchado para trayectos largos, pero sí ordena el día a día.
Si tu duda es sobre una pieza concreta, medidas de asas o disponibilidad, puedes escribirnos desde la página de contacto. Las condiciones generales de compra y envío están en términos.